Botellas o tanques de aire para bucear

La botella o tanque de aire  es el recipiente que contendrá el aire comprimido que respiraremos al bucear.

Son botellas especiales para el buceo ,construidas en acero o aluminio, que guardan aire y gases en su interior.

Sus partes se dividen entre la base, la rejilla y el grifo con el que podremos abrir y cerrar la botella.

 

Tipos de botellas de aire de buceo


Existen modelos de botellas de buceo que soportan mayores presiones (hasta 300 bares) y las encontrarás de diferentes capacidades: desde 5 a 30 litros según las necesidades de autonomía.

Las más usadas soportan 200 bares y suelen ser de entre 0’5 y 1L o de 15-20 litros de capacidad. Según la planificación de la inmersión y las necesidades del buzo optará por una mayor o menor capacidad.

Las botellas deben garantizar un buen estado de mantenimiento: Se debe evitar las exposiciones a temperaturas elevadas y no exponerlas a mayor presión de la que soportan. Las botellas que contienen gases deben ser reguladas y correctamente etiquetadas según las leyes, normativas y estándares de cada país.

Para garantizar la seguridad del buzo a la hora de bucear con botella será necesario llevar un control de la profundidad y el tiempo de fondo. Para ello se usarán ordenadores de buceo, relojes, tablas, el manómetro y el profundímetro.

 

Botellas de aire baratas y pequeñas

Las botellas pequeñas son las más usadas por principiantes que desean iniciarse en el buceo. Los tanques o botellas de aire de medio litro o un litro de capacidad se emplean en inmersiones de corta duración (5-20 minutos aproximadamente) a poca profundidad.

 

Botellas de buceo de 12 o 15 litros

Las botellas de buceo con capacidad para 12 o 15 litros son usadas en inmersiones más largas y de mayor profundidad. Permiten gran autonomía bajo el agua y son las más compradas.

 

Equipo de botella o tanque y bomba para recargar

Equipos completos de buceo que incluyen los componentes necesarios en pack para bucear bajo el agua: la botella de aire, bomba para recargarla, el compresor, el respirador para la boca, bolsas de accesorios, adaptadores, filtros, llaves inglesas…

Estos equipos resultan mucho más caros pero algunos incluyen algo fundamental: bombas manuales de alta presión para recargar las botellas de aire.

Gracias a las bombas podrás recargar tu botella de aire introduciendo gases en el tanque de buceo de forma fácil. Suelen incluir manuales e instrucciones para su uso.

 

 

Botellas de aire en buceo: Suministros de Superficie

Hablamos de suministro de superficie, cuando el buceador recibe el aire desde una fuente que se encuentra fuera del agua, y a través de un latiguillo de varios metros de longitud, que se denomina umbilical. Esta fuente productora de aire o de cualquier otro gas que se esté utilizando en la inmersión, suele consistir en un compresor de baja presión.

Este tipo de buceo necesita de personal en superficie, debidamente entrenado, que se encargue del correcto funcionamiento de la fuente de aire (compresor) y de largar o recoger el umbilical según los requerimientos del buceador.

Entre las ventajas e inconvenientes más importantes del buceo con umbilical encontramos:

 

VENTAJAS

  • Suministro casi inagotable de aire
  • Descarga al buceador del peso de las botellas
  • Bastante comodidad en trabajos que no impliquen mucho desplazamiento
  • Contacto continuado entre buceador y superficie

INCONVENIENTES

  • Necesita de entrenamiento específico
  • Necesita de personal en superficie
  • Necesita de especial control de tiempos de inmersión
  • El material adecuado suele ser caro
  • Para que el buceador reciba suficiente presión de aire, es necesario que la fuente suministre una presión entre 2 y 3 atmósferas superior a la de la profundidad de la inmersión.

 

En trabajos a muy poca profundidad (inferior a los 10m) algunos buceadores utilizan la propia botella como fuente de aire en superficie. Esta circunstancia es especialmente peligrosa por la imposibilidad de controlar la carga descendiente de la botella.

Otro error frecuente, consiste en utilizar el umbilical como un regulador común, o con una máscara facial tipo “full face”, ya que el suministro con umbilicales de superficie está especialmente diseñado para “cascos” de trabajo y cualquier otro dispositivo puede soltarse o dañar el equipo.

Por último, recordar que aunque usemos un suministro de superficie necesitaremos llevar una pequeña fuente de aire auxiliar para casos de emergencia.

 

Consejos para rentabilizar al máximo el aire de la botella de buceo


1. Revisa todas las conexiones para evitar fugas de aire: el circuito, el jacket, el regulador

2. No lleves objetos que no necesites en la inmersión. Es mejor meter el material en los bolsillos del jacket, en vez de llevarlo colgado en las anillas del mismo, aunque si es imprescindible se recomienda ponerlo de forma que quede lo más cercano posible al cuerpo. Este consejo también se puede aplicar al tubo, tampoco te olvides de fijar el manómetro al jacket.

3. Sitúa tus manos cerca del cuerpo al nadar. El impulso al nadar debes hacerlo con las aletas, no abras los brazos ni nades con ellos, debes aprender a moverte con la fuerza de las aletas.

4. Aprovecha las corrientes. El agua en principio es un medio hostil y para relajar a los buceadores noveles se suele decir que la respiración en el agua debe ser normal, pero si queremos rentabilizar al máximo el aire de la botella, existen algunos hábitos ara ayudarnos a largo plazo

5. Respira profundamente. Una inspiración profunda hace que el aire llegue hasta los más alvéolos de nuestros pulmones, que es donde tiene lugar el intercambio de gases. Así se reduce el volumen de «aire viciado» que siempre queda en nuestros pulmones, garganta y boca de la respiración anterior, de forma que la mezcla es más rica en oxígeno. Se tiene que respirar menos veces, por lo que el efecto resultante será que empleamos menos aire. Además una exhalación profunda prolonga el tiempo antes de que sientas la necesidad de otra inspiración.

6. La respiración debe ser lenta, nos permitirá ahorrar aire y un mejor funcionamiento del regulador. A medida que vamos ganando profundidad debemos procurar que nuestra respiración sea más lenta.

7. Haz una pausa después de inhalar. En superficie, el patrón de respiración normal es inhalar-exhalar-pausa; bajo de agua, el patrón más eficiente es inhalar-pausa-exhalar porque se da tiempo a los alvéolos para que trabajen.

8. Relájate. Es más fácil decirlo que hacerlo. Pero cuando te relajas, respiras más lentamente y más profundamente de forma natural.

9. Mejora tu forma aeróbica. Mediante el ejercicio aeróbico el cuerpo se acostumbra a hacer más trabajo con menos aire.

10. Muévete lentamente. El agua genera una fricción cuando pasa alrededor de nuestro cuerpo que se incrementa de forma exponencial cuanto más rápido nos movamos. Nadando el doble de rápido se genera cuatro veces más turbulencia, la cual requiere cuatro veces más energía para superarla y para producir esta energía utilizamos cuatro veces más aire.

11. Aletea eficientemente. Es la manera e reducir la fricción al mínimo, el aleteo debe ser desde la cadera, con toda la pierna y no con las rodillas.

12. No utilices las manos. Sitúa tus manos a los lados del cuerpo. Una forma fácil de controlar la posición de los brazos es entrelazar las manos delante o detrás de ti. Intenta conseguir una postura tan horizontal como sea posible. La finalidad, de nuevo, es reducir la fricción.

13. Reduce al mínimo el peso del cinturón de lastre, utiliza el lastre justo para tu peso.

14. Mantén el calor corporal. Protégete con el traje de buceo y otras prendas de buceo térmicas. Cuando tu cuerpo se enfría, es necesario quemar energía (empleando el oxígeno del aire que respiramos). Usa un traje con capucha porque nos permite emplear un traje de buceo más fino, la cabeza es un punto muy importante en la pérdida de calor corporal.

15. No odies la pregunta: «¿cuánto aire te queda?»